Más que un itinerario continuo para el piadoso ejercicio del Vía Crucis, lo que presentamos aquí es una meditación sobre sus 14 estaciones, siendo posible, incluso, meditar una estación a la vez, con el fin de sumergirnos más profundamente en el misterio de la pasión del Señor y verlo reflejado en nuestra vida y en nuestra historia.