En un mundo global y, a la vez, enormemente fragmentado, parece más fácil el desencuentro que su contrario. Cada día se nos presenta con fuerza la vivencia de que no estamos de acuerdo: con el vecino, con el cuñado, con el compañero de trabajo, con el portavoz del Ayuntamiento... A menudo, no sólo no estamos de acuerdo sino que no estamos dispuestos ni siquiera a escuchar al otro, sus palabras, sus razones o, más bien, lo que nos parecen sus sinrazones. Sin embargo, ¿podría ser positivo ese desencuentro? ¿Podría estar bien que no estemos de acuerdo? En este libro, centrado en el espacio universitario, se recorren los diversos flecos que penden de esta idea, en busca de una respuesta. Conceptos presentes en las conversaciones cotidianas diálogo, respeto, pluralismo, identidad, controversia, polarización, autocensura, cancelación... son algunos de esos hilos que se anudan y desanudan a largo de estas páginas. La Universidad es el espacio de las ideas por excelencia. No se hace ciencia de ningún tipo sin diálogo. Por eso, esta indagación, en la que han colaborado profesores de diversas universidades y áreas, puede revestir un interés que va más allá de la propia institución universitaria. Si logramos arrojar algo de luz a estas cuestiones en el ámbito académico, podemos estar poniéndonos en vías de encontrar soluciones aplicables en el mundo, de modo que podamos decir que no estamos de acuerdo ¡y eso está bien!