La primera edición de este libro vio la luz hace ya no pocos años, y el hecho de que la obra conserve hoy todavía su interés y sea procedente su reedición, que aparece en circunstancias sociales y políticas tan diferentes de aquellas en las que se publicó, es prueba de la altura intelectual y de la tersura con que está escrita. «Un libro de Leopoldo Eulogio Palacios: libro sencillo, claro, límpido. Su título: La prudencia política», advertía ya entonces el maestro Azorín (Obras completas IX, 1273). Su autor, tras caracterizar y criticar dos posturas comunes y antagónicas de la política —el oportunismo y el doctrinarismo—, propone la superación en parte integradora de una y otra mediante el recurso, no a la falsa prudencia maquiavélica, sino a la verdadera y genuina prudencia política. En esta obra ya clásica se usa por primera vez la palabra «prudencialismo», forjada por el autor para facilitar la exposición de su doctrina. Se trata, en suma, de una muy fundada y hoy como ayer precisa reivindicación de la índole propiamente moral de la política.