La liturgia es un don de Dios al hombre que involucra todos los sentidos. La Iglesia nos invita a participar de las celebraciones religiosas para recordarnos que la Palabra habita entre nosotros. Así, la música sacra, creada para acompañarnos en estos contextos, debería sumergirnos en la atmósfera celestial. Sin embargo, ¿con qué frecuencia el sonido de la liturgia nos deja con una sensación de vacío, distracción o nos parece un simple concierto?
En este libro, el cardenal Robert Sarah se une a Peter Carter, director del Proyecto de Música Sacra Católica, para adentrarse en la rica tradición espiritual de la música sacra católica, desde los inicios de la Iglesia hasta el Concilio Vaticano II y más acá.
El cardenal critica la confusión litúrgica de nuestros tiempos, que ha afectado a todos los rincones de la Iglesia. Además, trata de que los lectores se enamoren más profundamente de la Misa y aviva la llama de la renovación litúrgica que los cristianos de todo el mundo tanto anhelan.