UNO DE LOS MEJORES LIBROS DE 2025 SEGÚN BABELIA
TRAS EL ÉXITO DE EL OLVIDO QUE SEREMOS, UN MEMOIR PERSONAL DE HÉCTOR ABAD FACIOLINCE EN UN CONTEXTO DE VIOLENCIA: LA GUERRA DE UCRANIA
«Uno de los escritores fundamentales de nuestra lengua».
Javier Cercas, El País
«¿Qué hacer con una vida cuando esta es excesiva, cuando le sobran muerte y tristeza, aunque también (y en dosis parecidas) vida y alegría?».
A mediados de 2023, apenas recuperado de una cirugía a corazón abierto, Héctor Abad Faciolince aceptó la invitación a una feria del libro en Ucrania. El viaje libresco, sin embargo, se convirtió en algo más: explorar los horrores de la invasión rusa en la región del Donetsk, cerca del frente de batalla, junto a otras cuatro personas. El último día, para despedirse, el grupo de viajeros se dispuso a cenar en una pizzería de Kramatorsk. Allí, «como del rayo», padecieron un hecho que los transformaría para siempre: un misil ruso, con seiscientos kilos de explosivos, cayó sobre el centro mismo del lugar, dejando en el acto trece personas muertas y más de sesenta heridos. Una de las víctimas fatales fue la joven escritora ucraniana Victoria Amélina, guía y compañera de ese viaje testimonial que terminó en tragedia.
En esta narración intensa, donde se contrastan vertiginosamente la vida, la vejez y la muerte, el autor hace una crónica de lo sucedido y regresa con una franqueza conmovedora a los temas que han generado lo mejor de su literatura: los efectos devastadores de la violencia y la guerra; la indignación por la muerte de los inocentes; la culpa y el estupor de quien no ha caído, y su inapelable impulso de contar lo presenciado y reflexionar sobre la extraña y azarosa experiencia de sobrevivir una vez más.
La crítica ha dicho:
«Un escalofriante testimonio de culpa y responsabilidad, una denuncia rotunda de los crímenes del expansionismo ruso y un conmovedor homenaje a la colega que vio truncada su vida en su lugar. No es un libro circunstancial sino una inmersión en la fragilidad de la vida humana que posee valor permanente y produce un efecto catártico».
Domingo Ródenas de Moya, Babelia
«Explora lo que significan los horrores de la guerra, la violencia, lo que es sobrevivir a una tragedia [...]. Me ha impresionado muchísimo».
Julia Navarro
«Su capacidad para conjugar testimonio, lucidez moral y belleza narrativa [le convierte en] un libro que, como los mejores de su género, se enfrenta al horror sin grandilocuencia y logra, aun desde la ceniza, iluminar».
Javier Cercas
«Memorable y necesario».
Leonardo Padura, El País
«Obra maestra [...]. Un libro que sobrepasará sin duda el tiempo y vencerá al olvido».
José María Pozuelo Yvancos, ABC Cultural
«Pase lo que pase, quedará este libro. El testigo insobornable de una época y un delirio. Escribir para no olvidar».
Cadena SER
«Una obra extraordinaria. […] De los cascotes de aquel restaurante de Kramatorsk emerge el olor de la esperanza y de las ganas de vivir. La vida frente a la muerte impuesta por el liberticida Putin».
José Manuel Cajigas, ABC
«Intensa y dolorosa. […] Enfrenta al lector con preguntas esenciales y lo hace sin artificio. Una lectura dura, sí, pero también muy valiosa, de esas que recuerdan que la literatura todavía puede mirar de frente a la realidad más cruel».
David Lorao, Artículo14