Kreeft escribe en algo más de ciento sesenta cartas cortas, concisas y sentidas, lo que posiblemente todo padre (y madre) querría poder decirle a sus hijos en la tranquilidad del hogar, antes de irse a dormir, o en una caminata junto al mar
Kreeft escribe en algo más de ciento sesenta cartas cortas, concisas y sentidas, lo que posiblemente todo padre (y madre) querría poder decirle a sus hijos en la tranquilidad del hogar, antes de irse a dormir, o en una caminata junto al mar