En el pasaje de san Juan 21, que se comenta en este libro, es Jesús mismo quien nos espera en la orilla del mar de Tiberíades (en la orilla de nuestra vida) para animarnos, para devolvernos la confianza, para alentar nuestros ánimos decaídos.
En el pasaje de san Juan 21, que se comenta en este libro, es Jesús mismo quien nos espera en la orilla del mar de Tiberíades (en la orilla de nuestra vida) para animarnos, para devolvernos la confianza, para alentar nuestros ánimos decaídos.