Hasta el momento, el mundo de la divulgación del vino ha pecado de un cierto hermetismo. Ante el barroquismo del lenguaje de los expertos, el aficionado se siente intimidado, acaba dándose por vencido y llega a pensar que el
Hasta el momento, el mundo de la divulgación del vino ha pecado de un cierto hermetismo. Ante el barroquismo del lenguaje de los expertos, el aficionado se siente intimidado, acaba dándose por vencido y llega a pensar que el