«Desde un lago pirenaico hasta las Marismas del Guadalquivir, podemos atravesar nuestra piel de toro repostando en centenares de lagos, lagunas, albuferas o charcas, diseminadas por nuestras comarcas; en unos casos alivian la
«Desde un lago pirenaico hasta las Marismas del Guadalquivir, podemos atravesar nuestra piel de toro repostando en centenares de lagos, lagunas, albuferas o charcas, diseminadas por nuestras comarcas; en unos casos alivian la