Finalista del Premio Adonáis 2025, se trata de una obra singular dentro de la colección, tanto por la disposición tipográfica, marcada por el empleo del sangrado, como por su arquitectura interna a modo de relato biográfico fragmentado, construido a partir de fotografías emocionales que irrumpen cronológicamente como instantes fijados en el recuerdo. Más allá del uso del verso, la autora deja constancia -a través de una prosa de intenso lirismo- de una historia amorosa desplegada a lo largo de seis años. En ella se suceden una serie de escenas, viajes y encuentros cotidianos que trazan la trayectoria de lo que fue un amor auténtico: un vínculo que nace como un milagro, se consagra bajo la apariencia de un destino compartido y, sin embargo, acaba perdiéndose por la incapacidad de sostenerlo en el tiempo. Desde los primeros pasajes del libro irrumpe ya un sentimiento de culpa que atraviesa el relato y lo impregna retrospectivamente: «tal vez no te haya escrito poemas suficientes». Esa conciencia tardía -la sospecha de no haber sabido nombrar, cuidar o preservar lo amado- acompaña al lector como un hilo constante. De este modo, 65 lunas no sólo reconstruye una historia sentimental, sino también el duelo por su pérdida y el intento de rescatarla mediante la escritura, reuniendo uno a uno los restos que quedaron en la memoria.