La capacidad de observación del niño y su curiosidad innata son el punto de partida de esta obra; y su hilo conductor, los cambios y situaciones que se producen en el entorno a lo largo de las estaciones del año. Con una poesía sencilla y cercana, los niños se adentrarán en los acontecimientos de cada una de las estaciones descubriendo poemas que les harán sonreír, les enseñarán a resolver conflictos o a enfrentarse con sus miedos. Y a la vez avanzarán en la formación de valores como la amistad, la tolerancia o el respeto a la naturaleza. La autora, Consuelo Martín, maestra de profesión, utiliza la poesía en el aula haciendo participar a los niños de forma activa y lúdica para descubrir mundos apasionantes. En ocasiones se convierten en pequeños poetas. Su deseo es que el niño disfrute de la poesía como tal y que ésta entre en la vida del niño para quedarse, creando en él un poso que le capacite para amar el lenguaje y le ayude a expresar sus pensamientos, sentimientos, vivencias y deseos.